Llevo varios días pegada a la pantalla del ordenador sin saber muy bien que contarte sobre mi. Escribir un párrafo que hable sobre quien o que soy representa justamente las cosas con las que no me siento tan cómoda.

Me gusta mi intensidad, pero si soy del todo sincera, a veces me avergüenzo de ella. Quiero ser humana, sentir que de verdad tengo derecho a equivocarme. Quiero poder vomitar las cosas sin que mis inseguridades me condicionen, quiero poder ser yo sin cuestionarme, sin castigarme. Y sobretodo, que me acepten así.

Muchas veces son las que pienso que, no conozco, o no existen las palabras precisas para hacerme entender como quisiera. Entonces me gustaría que quien tengo en frente habite mi piel y mis ojos, para percibir un mundo que no le pertenece pero podría encajar con el suyo, desde el mismo lugar. Hay cosas que, para mi, no tiene sentido más que sentirlas. Cosas a las que no les buscas una razón porque tan solo tienen que conectar contigo para que las puedas reconocer.

Luego, sé que tengo un miedo terrible a olvidar, sobretodo las cosas más naturales y pequeñas; la risa de mi madre, las conversaciones absurdas entre amigas, la mirada de alguien a quien amas… No quiero que esas cosas desaparezcan algún día. Intento estar presente y eso nunca me es suficiente. Hay un millón de detalles que pasan desapercibidos porque todo sucede demasiado rápido y al mismo tiempo. No quiero que se difuminen en mi memoria, me gustaría hacer lo impermanente permanente en algún lugar.

A través del arte puedo resolver muchos de estos conflictos. Además me permite vivir más vidas que la mía, revivir la mía propia, desconectar, conectar, comprender nuevas cosas y remover las antiguas. Emocionarme, sacudirme o tan solo acompañarme.
Con él puedo compartir mi intimidad con quien quiero, sacar todo lo que llevo dentro, todo lo que soy, todo lo que me preocupa y ocupa. Puedo expresar aquellas cosas que solo sé sentir.

Aquello por lo que siento pasión, ternura, devoción, admiración, rabia, dolor, incomprensión, impotencia, frustración, deseo… El amor y su ausencia y presencia, que son lo más importante para mi. La política como centro de mi discurso y forma de percibir eso que me rodea.

Esto es de lo que estoy hecha, yo y todo lo que hago.

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mi recorrido en un formato más liviano y dicharachero

  1. llevo pintando desde que soy muy pequeñita y mi abuela susi me regaló un baúl repleto de material artístico. aquel baúl y todo el amor de ella, marcaron, sin querer, el camino que escogería para mi vida

2. poco después comencé a trastear con el vídeo y la fotografía. me convertí en la documentalista oficial de la familia, gracias a la cámara analógica de mi otra abuela, susa. hacia cosas, algunas no servían de mucho y otras salían decentes tras probar mucho

3. a los diecisiete me hice con mi primera réflex. primero me dedicaba a hacer cosas más experimentales, al poco tiempo ya lo grababa todo

4. gracias a eso y después de haber trabajado en un montón de cosas distintas…

5. terminé creando contenido para una empresa. aprendí a iluminar, editar vídeo e imagen, diseño, publicidad y un agradecido etcétera

6. hace dos años decidí formarme en alfarería, y a día de hoy alquilo un pequeño espacio en el que me dedico a crear mis propias piezas cerámicas

7. actualmente estoy estudiando dirección de cine en madrid

8. a la vez trato crear nuevas piezas, ya que el objetivo es poder vivir de mi obra